Reseña: Westworld

2 may. 2017

Westworld es una serie de ciencia ficción creada para HBO, basada en la película homónima de 1973, escrita y dirigida por el novelista estadounidense Michael Crichton. Se estrenó en octubre de 2016 y no fue hasta esta semana que la he terminado de ver.

Puedo decir varias cosas, como que creo que es una serie con una idea brutal (o una película con una idea brutal, ya que está basada en una) pero que para mí no han llevado del todo bien, o al menos de la manera que a mí me gustaría para que pueda engancharme y me deje con buen sabor de boca.

¿Qué por qué? Digamos que la serie empezó muy bien: estamos ante un ambiente futurista (y eso lo apruebo mucho) en el que se nos presenta un parque temático del Oeste donde los humanos van a vivir una experiencia única rodeados de autómatas con los que puedes interactuar libremente y que en apariencia son igualitos a nosotros. ¿Y luego qué pasa? Pues que empieza a haber misterios, ¡de nuevo tal y como me gusta! y además de eso la cosa se empieza a enrevesar y los autómatas empiezan a preguntarse acerca de su naturaleza. Hasta ahí lo estaba flipando, sin embargo la cosa sí que se enredó demasiado y fue cuando me dejó de gustar. Una cosa son las series en las que te tiran una pista y no te dicen nada hasta el último capítulo donde todo se resuelve o hasta la segunda temporada. Pero otra distinta es que te tiren la mitad de la mita de una pista y jamás te digan nada. O en todo caso te digan un poquitito al final del último capítulo que dura una hora y media.

Y sí, el tiempo de duración es importante. Muchas de las series que he visto tienen capítulos de una hora y no se me hacen para nada pesados, sin embargo en esta serie estaba todo el tiempo mirando cuánto quedaba para que acabara el capítulo. Se me llegaban a hacer demasiado largos y pesados, muy plomizos y soporíferos. Para mí eran lentos y no llegaban nunca a una resolución, era como si dieran vueltas sobre lo mismo una y otra vez, trazando círculos. Y nunca veía que llegaran a nada.

Finalmente una serie que pintaba genial, se convirtió en un plomazo con personajes con los que no me quedaba en absoluto. No era capaz de empatizar con ninguno, y me aburren los personajes que tienen un solo rol: en este caso todos malvados. No hay uno solo que digas que es el bueno, quizá Bernard, porque los demás... Y sí, no tengo nada en contra de los villanos, de hecho muchos de mis personajes favoritos son villanos. Pero cansa que no haya un contraste, que no haya luces y sombras y todo sea tan negro. 

Las historias se me difuminaban y al final terminaba por no interesarme ninguna. Debo decir que me sorprendió la que tiene que ver con el hombre de negro que busca el laberinto. Descubrir quién es me interesó... Pero ya. Lo del laberinto y en qué queda puede ser muy bonito y puedes sacarle muchos matices pero para haberle dado tanto bombo yo me esperaba algo más. El resto de historias ni me iban ni me venían, ni siquiera descubrir la de Arnold. El único hilo que me gustó fue el de Maeve, y se estaba poniendo interesantísimo quitando algunas partes surrealistas, hasta que al final se me hizo previsible y un plomazo.

En definitiva, me han gustado muchísimas cosas, sobre todo la idea, el misterio y la ambientación. Los diseños y la fotografía e incluso la música. Sin embargo la trama era previsible y le faltaba mucho para poder ser lo que esperaba y el ritmo... no. Lo han enredado demasiado y yo ya no sabía si estaba en un sueño de Resines o en la realidad con tanta ida y venida. Le podían haber sacado mucho más y finalmente una serie que podría haberse convertido en una del top de mi lista ha pasado al cajón de las "no creo que vuelva a verlas".

Una pena.

Reseña: Black Mirror (3ª temporada)

13 nov. 2016

Black Mirror es una serie británica creada por Charlie Brooker cuya emisión de la tercera temporada tuvo lugar en octubre de 2016. Mezclando terror, misterio y suspense, se muestra el lado más siniestro y oscuro de la tecnología de hoy en día.

Después de la gratísima sorpresa con la primera y segunda temporada, venía dispuesta a devorar los capítulos de esta última. Imaginad cuando descubrí que en vez de los sempiternos tres capítulos de cada temporada, esta nueva contenía seis. ¡Seis! 
El primer capítulo me encantó, se acercaba bastante a lo que podría pasar en un futuro y con ello Black Mirror vuelve a demostrar su originalidad y la visión que tiene. El capítulo versa alrededor de un aparato que todo el mundo tiene y que te permite puntuar a las personas. Así como puntúas productos en una web, aquí puntúas a la gente. De modo que todos tienen que ser extremadamente simpáticos (y a veces falsos) unos con otros para recibir puntuaciones e ir escalando... porque según los puntos que tengas, puedes hacer una cosa u otra. Obviamente las cosas te pueden salir tanto genial como fatal y de nuevo me vi aterrorizada por la visión de esta serie, porque tal y como van las cosas con las redes sociales donde mucha gente solo quiere agradar y hacerse oír, pues es algo que podría pasar.

Los siguientes capítulos, el dos y el tres concretamente, me gustaron en un principio pero me pareció que se resolvían algo regular. La premisa era genial, en una el protagonista probaba un juego muy real que le jugaba malas pasadas y en otra los protagonistas se veían extorsionados por unos desconocidos que les habían grabado haciendo algo comprometido. Lo cierto es que eran muy originales pero la forma de resolverse no me gustó, sobre todo en el capítulo dos. El tres se me quedó algo cojo y me esperaba algo más. Era una especie de, ¿dónde está Black Mirror aquí?

Pero el punto álgido de la temporada vino con los tres últimos, que fueron de mis favoritos. El cuarto me despistó un poco, pensé que no había Black Mirror por ninguna parte hasta que por fin llegó el acostumbrado "plot twist" que siempre ocurre en cada capítulo de esta serie. Fue un capítulo tan bonito y tan emotivo... y debo decir que daba esperanza. Como siempre en Black Mirror aquí también podemos susurrar un "es que esto puede pasar en un futuro", ¡y ojalá! Creo que fue el único de todos los capítulos que hubiera sido genial que sucediera, porque el resto se mantiene en la esencia de "todo tiene sus consecuencias" que te deja pensando.
En este cuarto dos chicas se conocen en una ciudad llamada San Junípero donde no todo es lo que parece, porque conforme se van encontrando y tú vas haciendo tus cavilaciones de lo que sucede... el giro te mete de lleno en un terreno que no esperabas, y que es genial.

Los últimos dos capítulos eran muy de mi rollo, un estilillo ciencia ficción que me encanta. El quinto me gustó mucho, también con un giro interesante donde los militares se encargan de limpiar a la población de algo a lo que llaman "cucarachas", pero claro... no todo es lo que parece. Y el último me aterró, me pareció tan crudo y tan real que me dejó cavilando un buen rato. Además de que sentí verdadera tensión y angustia al verlo de tan metida que estaba en el capítulo. Aquí existe un juego de popularidad bastante macabro que se lleva acabo en redes sociales y que pone en la palestra a las peores personas de la sociedad. Mediante un hashtag si la gente se queja de ellos por ser malos, el jueguecito se cobra una especie de venganza... pero de nuevo todo tiene un doble filo.

Black Mirror ha vuelto a sorprenderme en esta temporada, quitando esos capítulos que me parecieron flojos. Ha vuelto a poner sobre la mesa temas de actualidad que es bastante factible que pudieran pasar dentro de la sociedad de hoy en día y de nuevo vuelve a hacer una feroz crítica de la misma. Increíble tercera temporada.

Reseña: American Horror Story (3ª y 4ª temporada)

American Horror Story es una serie de televisión de terror /drama / suspense creada y producida por Ryan Murphy y Brad Falchuk, cuya segunda temporada, Covense emitió en 2013 y cuya cuarta temporada, Freak Show, se emitió en 2014.

Después de la primera y segunda temporada de la serie tenía claro que quería seguir con el resto, más aún cuando los temas de los que me enteraba que trataban me parecían tan interesantes. Si hay algo que siempre diré que me gusta de esta serie es precisamente que las temporadas no tienen que ver unas con otras (aunque se van enlazando de algún modo en temporadas más avanzadas, pero simplemente eso) y que los actores son los mismos pero hacen distintos papeles en ellas. Eso me parece un punto muy a su favor porque, o bien puedes verlas salteadas según el tema que te interese más (tienes para elegir entre casas encantadas, aquelarres de brujas, circos de engendros...) o las ves de corrido y compruebas qué personaje le toca interpretar esta vez al actor o qué enlace con otras temporadas te encontrarás.

Empezaré por hablar de Coven. Lo que me ha encantado de esta temporada es lo bien hilado que está todo y lo cerrado que me parece que queda. No he tenido esa sensación de cabos sueltos y batiburrillo que me encontré con la anterior, no, esta se centraba en lo que tocaba y no nos daba sorpresas extrañas. La premisa es simple: las brujas han sido perseguidas a lo largo de los siglos y por ello, en la actualidad, se esconden en una prestigiosa academia que hacen pasar por una academia para señoritas. Todo comienza cuando Zoe vive un episodio terrible y descubre que algo le sucede, así que la envían a la academia donde le cuentan que es bruja y que hay más chicas como ella. Desde las que saben hacer cosas con la mente a las que son muñecas de vudú vivientes. Así conoce al resto de sus compañeras, a su mentora y a la madre de esta, la Suprema de todas las brujas.

Durante parte de la trama vemos alternadas imágenes del pasado y del presente. En el pasado conocemos a Madame LaLaurie que era una mujer de la alta sociedad bastante racista que usaba a sus esclavos de la peor manera posible y en el presente vemos como Fiona, la Suprema, se empeña en permanecer joven para siempre y en quitar de su camino a toda aquella que se interponga en su camino y quiera ascender como suprema.

Conforme avanza la trama y poco a poco se unen pasado y presente van hilándolo todo con un hilo fino y cuando llega al final nada se escapa. Creo que han conseguido que quede redondo y por lo menos, nada chirríe.

Una de las cosas que más me gustaron fue la actuación de Kathy Bates (Madame LaLaurie) que creo que borda el papel tanto como la malvada Madame... como cuando las cosas no le van tan bien. Hace un papelón y por increíble que parezca al final consiguió que me preocupara por su personaje, que, en contadas ocasiones parecía que se había arrepentido del mal causado. También me gustó todo lo que giraba alrededor de la historia de la Suprema o del hombre del hacha, que creo que fue una trama bastante curiosa e interesante. Me interesó mucho esa historia, lo mismo que la de cómo se debía elegir a una nueva Suprema que tenía que controlar varios poderes y no uno solo como las brujas normales... 
Como siempre en AHS la cosa se iba poniendo de mal en peor y me mantuvo en vilo hasta el final, así que puedo decir que junto con la primera es una de las temporadas que más me ha gustado.

Por otro lado y comenzando a hablar de Freak Show, esta temporada me estuvo encantado hasta un
poquito más de la mitad, cuando todo se me derrumbó como un castillo de naipes. La premisa iba bien... una mujer (Elsa Mars) que comienza a formar su circo de engendros: personas que tienen alguna deformidad o que por algún motivo en esa época de 1952, no eran bien consideradas. Al principio, en la pequeña localidad de Florida donde se sitúa el circo, comenzaron a suceder cosas extrañas y por supuesto, tal y como es la gente de prejuiciosa, las sospechas iban a parar hacia los engendros. Luego se fueron abriendo tramas que me interesaron bastante, como la de un payaso secuestrador o un joven mimado y egoísta que comienza poco a poco a cobrar protagonismo en el circo.

Conforme Elsa va reclutando más engendros y llegan otros nuevos la cosa se va poniendo interesante, y cuando llegan los capítulos de Halloween con la leyenda de los actores de circo, la cosa solo mejora. Pero es a partir de ahí cuando todo se me empieza a hacer cargante. Abren tramas y alargan otras que no son necesarias y creo que lo enreversan todo de un modo tal que me comenzó a aburrir a más no poder y a hacérseme pesado. Hubo un capítulo en que me lo pasé mirando al reloj como diez veces para ver cuánto le quedaba (sí que estaba decidida a acabar la temporada, así que no me quedaba otra) de lo pesado que era. Había tramas que podían haber cerrado como diez capítulos atrás y seguían alargándolas y dejaban de tener sentido y justo casi al final abren una nueva total pero totalmente innecesaria que no tiene ni sentido. Ahí empecé a perder un poco la esencia de American Horror porque si bien en los primeros capítulos la veía clara y era oscura y demás, en los últimos es que ya me empezó a parecer un culebrón super extraño.

A favor de todo esto diré que me encontré con uno de los capítulos más emotivos de la serie (dentro de lo que es American Horror, imaginad), Huérfana, que contaba la historia de Pepper y el destino que le deparaba a esta. Al final del capítulo me emocioné cual magdalena porque fue muy muy bonito. Es en este capítulo cuando además vemos un enlace con otra de las temporadas que me gustó muchísimo.

El final era el que tenía que ser y ya está, ni siquiera fue muy espectacular y se me quedó bastante sosaina. La temporada había bajado mi interés a mínimos en los últimos capítulos así que era de esperar que el final me decepcionara un poco. Demasiado bueno tenía que ser para que cambiara de opinión y no fue así.

En resumen una tercera temporada redonda y una cuarta temporada estupenda hasta poco más de la mitad, que creo que se cargan de un plumazo con esos capítulos tan absurdos. American Horror Story se ha ido haciendo poco a poco un hueco en mi top de series preferidas, y estoy deseando empezar con la siguiente temporada.

Reseña: Stranger Things

21 ago. 2016



Stranger Things es una serie estadounidense de ciencia ficción perteneciente a Netflix, que se estrenó en julio de este año. La historia tiene lugar en los años 80, concretamente en un pueblecito de Indiana llamado Hawking, donde un chico de 12 años desaparece misteriosamente. Será entonces cuando su grupo de amigos comience a buscarlo gracias a la ayuda de una chica con increíbles poderes.

Con esta premisa la verdad es que me intrigó. Hace una semana y poquito estaba yo dando vueltas por Netflix con el pensamiento de seguir otra de las series que tengo pendientes y entonces vi esta. La reconocí de algunas menciones en medios de noticias y demás que tengo por Twitter así que mi intriga fue aún mayor. Cuando me decidí a ver el primer capítulo ya no pude parar.

Si hay algo que caracterice a la serie es el poder de dejarte los pelos como escarpias y con el corazón en un puño. Desde el principio no dejan de suceder cosas increíbles y todas ellas muy bien repartidas en los ocho episodios de los que consta. Hay varios hilos sueltos, la desaparición del chico, Will, no es lo único que nos escamará: ¿qué pinta una chica con poderes telekinéticos en todo esto? ¿el gobierno tiene algo que ver? ¿hay algo "más allá"? 
Me gustó mucho la forma en que todo va teniendo sentido ya que sucede de manera muy natural, por así decirlo, y nada precipitada. No es de estas series que no te van revelando nada y te tienen en un sin vivir y en el último capítulo te sueltan todo de golpe. Esta hila las cosas de una manera fantástica y te va revelando todo en su momento justo. Lo que más me gustó, de hecho, es que poco a poco van implicándose muchos más personajes dentro del misterio y que el peso, como a veces sucede, no solo recae en unos pocos (en este caso el grupo de amigos), sino que varios toman parte en el misterio, cada uno por su cuenta, lo cual lo va a haciendo más interesante. ¡Y tanto que sí! Todos comienzan a tomar un papel por separado, investigando cosas por su cuenta que luego los hará unirse. Poco más puedo decir para no caer en spoilers, pero llega un punto en que estás deseando que todos se unan de una vez y acabar con lo que está sucediendo, que no es poco.

Me ha parecido una trama muy original con todos los factores que me gustan: mucho misterio, una pizca de terror, un toque fantástico... y pese a ello se me ha hecho bastante creíble ya que tal y como lo juntan con la realidad y tal y como te lo explican eres capaz de meterte en esa atmósfera y creerte ese toque fantástico que tiene esta historia. No hay nada que me haya hecho saltar las alarmas y decir: "esto no puede ser", como hay veces que me pasa y me deja con un sabor amargo.

Por supuesto otra de las cosas que más me gustó fue el ambiente ochentero de la serie. La intro no puede ser más de los ochenta, fue como volver a esas películas de terror de aquella época que nos ponían los pelos como escarpias y que tenían esos "efectos especiales" que antes tanto nos asustaban. La fotografía, la escenografía, los planos y la banda sonora han sido todo un acierto para envolvernos en esa atmósfera ochentera tan maravillosa. Han habido escenas super bien llevadas con la música instrumental que me han dejado con el corazón a mil... o a punto de la lagrimita. Y que se consiga eso es un punto a favor importante.

Como también lo es (no podía faltar comentarlo) el hecho de que la serie tenga a unos personajes tan estupendos. Desde que viera al grupo de niños jugando a un juego de rol en vivo al principio de la serie mientras hacían referencias al Señor de los anillos o Star Wars, ya me enamoré. Eran la típica panda de frikis adorables que te gustaría achuchar hasta más no poder. Luego llegó la chica, a la que tenías ganas de proteger como fuera... y es que realmente su historia es muy cruda. A lo largo de la serie vamos viendo también muchos de sus recuerdos y llegó un punto en el que pensé que menuda crudeza lo que le ha tocado vivir y lo oscuro de su pasado. Realmente es duro. Luego está uno de mis favoritos, Hopper, el jefe de policía del pueblo. Me pareció un personaje divertido y muy cabal, era un tipo de héroe entregado y alguien bastante justo. Me encantó el papel que poco a poco iba adquiriendo en la historia y cómo no se rendía ante nada. Y luego los adolescentes de todo este plantel de personajes, la hermana de Mike y el hermano de Will... me gustó mucho su papel también y el modo en que se introdujeron en la trama poco a poco, incluso Steve, el chulo-playa, porque se ve una clara evolución del personaje.

El final ha sido un finalazo emocionante con el que solo me faltaba aplaudir yo sola. Sin embargo deja algunos frentes abiertos bastante interesantes que espero que den lugar a una segunda temporada igual de genial, ¡no nos pueden dejar así!


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